miércoles, abril 29, 2009



EL GOZO DE SER DOCENTE EN LA ERA DE LAS TIC

Fecha de la entrada original: 22-06-05
Al pensar en conceptos relevantes de la función educativa en la Sociedad de la Información, aparecen como palabras claves "cambios", "resignificación de aprendizajes" y "participación".

¿Quiénes son los actores primarios de la construcción de estos cambios en la Sociedad de la Información? ¿Quiénes, en realidad, son aquellos llamados a llevar la antorcha que abarca todos estos conceptos?


Los más aptos para hacerlo son, por supuesto, los docentes.
Pero muchos - más de lo deseable- docentes tienen "fuertes reservas" (leerlo en cursiva) para involucrarse activamente o participar operativamente en este nuevo "Mundo Feliz" de las TIC (Tecnologías de la información y la comunicación). Y uno se pregunta por qué.
Después de trabajar durante varios años con docentes que deseaban - o a los que se les imponía - llevar estas nuevas tecnologías al aula, la respuesta es una sola palabra: miedo. El mismo primitivo, ancestral, simple miedo a lo desconocido.

¿Por qué el miedo a integrar TIC? ¿Qué significa integrar TIC a nuestras clases?
Desde un punto de vista negativo, significa la tarea no menor de guiar a nuestros alumnos a través del laberinto del mundo virtual y hacerlos llegar sanos y salvos a buenos puertos. Con todas la inseguridad que esto implica.

También significa aceptar que nuestros alumnos saben más de esto que nosotros. Aceptar que "nos bajaron" del estrado de la omnisapiencia y que estamos expuestos a equivocarnos y a no tener todas las respuestas delante de nuestros alumnos. Y, no el menor de los miedos, significa aprender desde cero un nuevo idioma, ¡que ellos hablan desde que nacieron!
¡No es de extrañarse que los docentes tengamos miedo!

Desde el punto de vista positivo significa descubrir en cada sitio web un tesoro de información que podemos integrar provechosamente a nuestras clases y un tesoro de nuevos conocimientos de los que podemos gozar dichosamente. Significa compartir con alegría la "sabiduría" y "experiencia" de nuestros alumnos. Significa que en nuestras vidas todavía hay lugar para el asombro, la sorpresa y la maravilla.

Quisiera decirles a todos los docentes que desean - pero que el miedo les impide hacerlo - integrar las TIC a sus clases, que el primer paso es vencer el miedo. Principalmente el miedo de "no estar a la altura". A la mayoría de los docentes - y me incluyo - nos enseñaron que no se puede enseñar lo que no se domina completamente. Creo que era cierto, hasta la llegada de las TIC. Las TIC cambian el antiguo concepto de enseñar de una forma que ningún adelanto del progreso, ni siquiera la imprenta, lo ha hecho. Nos ubican en el papel de co-aprendiz, de guía pedagógico, de facilitador del aprendizaje, cambiando el centro de la educación de enseñanza transmisiva a aprendizaje centrado en el estudiante. ¡Es un inmenso desafío! Pero es una aventura que lleva en sí misma la recompensa.

No importa cuánto miedo puedan tener, no importa si piensan que se van a "perder el control de la clase", no importan los riesgos que - docentes y alumnos por igual -
pudieran correr. Ni importa que crean que están limitados en sus conocimientos. Vale la pena. No se pueden perder la oportunidad de sentir que son ustedes los que aceptan acceder a estos tesoros. Porque abrirles este mundo a sus estudiantes o acompañaralos en sus recorridos de aprendizaje no tiene límites ni fronteras.

Pone, verdaderamente, en movimiento lo que hace que educar sea la maravillosa tarea que es - y que los mejores maestros supieron desde el comienzo de la humanidad - el sentido de que educar es compartir los mejores recursos y habilidades, tanto maestro como alumno. Que educar es esforzarse por alcanzar una meta común, tanto docente como alumno. Que educar realmente es dejar los senderos trillados y aventurarse en - y abrirles a los alumnos- nuevos y más fructíferos caminos. Que educar es una gloriosa tarea de amor.

Y nada mejor que las TIC para promover este cambio y volvernos al verdadero sentido de la educación.

* publicado en http://www.eun.org/MyEurope el portal educativo de la CE.

1 comentario:

Mónica Liliana Cappello dijo...

Hola Mónica!
No sabés el gusto que me ha dado y LA SORPRESA! que he tenido de encontrarte por este camino que he comenzado a transitar.
Las palabras de tu comentario inicial son fabulosas como siempre. Entre ellas rescato, no por descartar el resto, las siguientes "Pone, verdaderamente, en movimiento lo que hace que educar sea la maravillosa tarea que es - y que los mejores maestros supieron desde el comienzo de la humanidad - el sentido de que educar es compartir los mejores recursos y habilidades, tanto maestro como alumno. Que educar es esforzarse por alcanzar una meta común, tanto docente como alumno. Que educar realmente es dejar los senderos trillados y aventurarse en - y abrirles a los alumnos- nuevos y más fructíferos caminos. Que educar es una gloriosa tarea de amor."
GRACIAS Mónica! una vez más, por ser mi primer gran escalón de conocimientos para poder aventurarme en esta modalidad que no tiene retroceso. Por el contrario, además de sabiduría nos da nuevos amigos.
Cariñosamente.
Mónica Liliana Cappello